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miércoles, 21 de abril de 2010

En el mismo barco


Introducción

En la búsqueda del porque el hombre está dividido, hay diferentes razones en las que se ve envuelto, Existen barreras invisibles que lo separan y si existe unidad y alianza entre ellos, es porque tienen algún objetivo en común.
Con el tiempo, el hombre ha logrado vivir en comunidad pero desde tiempos muy antiguos siempre le está resultado muy difícil seguir conviviendo pacíficamente con sus semejantes.
Peter Sloterdijk, en su obra En el Mismo Barco nos presenta tres posibilidades ante las cuales el hombre ha conseguido Vivir en Sociedad. “Se trata de tres formaciones cuya secuencia es representable como un progreso en la abstracción real del concepto de humanidad.”[1]
El hombre vivió en “Comunidad” desde hace muchos años y la pregunta es: ¿Cómo es que el hombre ha logrado llegar a unirse para vivir en paz?
¿A qué se refiere este autor con su título “En el mismo barco”?



En el mismo barco
Nos han establecido que la Historia de la Humanidad comienza en la cultura del hombre, que éste surge a partir de una ciudad, pero no nos han mostrado los grandes historiadores cómo es que el hombre comenzó a vivir en sociedad y qué problemas tuvo que resolver para conseguir una Comunidad.
El Mundo está poblado por diferentes hombres y mujeres, éste Mundo se empieza a dividir con cada hombre y mujer que se va encerrando dentro sus diferentes “islas flotantes” (sociedades), que se comienzan a formar de acuerdo a las necesidades e intereses de cada hombre y cada mujer.
Poco a poco, cada “isla flotante”[2] se va excluyendo de las demás islas flotantes. Ésta empieza a navegar cada vez más lejos hasta separarse totalmente de las otras islas y quedarse sola. Mientras tanto, dentro de ella los integrantes establecen reglas que hay que seguir para seguir siendo parte de ésta pequeña isla flotante y también van formando subgrupos llamados familias. Dentro de las familias existen padre madre e hijos. A los hijos, está familia los irá educando como mejor crea conveniente.
Está isla flotante, formada por individuos que tienen común un bienestar se ve en la necesidad de crecer para transmitir su grandeza a sus generaciones.
“De ahí que la cuestión primordial de histórico o posthistórico hayan sido suprimidas las antiguas incubadoras humanas y se hayan emprendido con éxito otras vías para la cría de seres humanos”[3]
Es aquí donde nace la Política Clásica que se origina para repetir esto en todo el Mundo. Por medio de las artes es que se va enseñando a las nuevas generaciones a tener que adaptarse a nuevas formas de vida; empiezan a ser “gobernados” por los que tienen más valor a la pertenecía recíproca entre el hombre y mundo exterior[4]. Los gobernantes tiene la obligación de proporcionar una mejor vida a los que están gobernando.
En algunas islas flotantes se cree que se nace para ser gobernante, pero no porque haya sido descendiente de uno, sino porque tuvo que ser educado para gobernar sin olvidar por ningún motivo su objetivo.
El Hombres Político deben buscar el bienestar de su isla a toda costa, si es necesario, sabe que debe llevar a cabo sacrificios. El trabajo de éste personaje es muy importante y aunque goce de muchos privilegios pese a los que está  gobernando, tiene de igual manera mucha responsabilidad de que su isla esté en orden.
Conforme transcurre el tiempo y la población va aumentando, ocurre dentro de la isla un fenómeno llamado Domino, en el cual un grupo de la misma isla comienza a explotar a otro, dando así a la “Sociedad de Clases” donde ahora existe lo que llamamos esclavitud sobre los que son explotados.
Los Esclavos son vistos como objetos a los que el “Amo” puede simplemente matar, violar, vender o utilizar como mejor le convenga. De entre la Clase Alta (amo), se van adoptando estas formas de vida y con el tiempo se van nuevamente educando a los de la Clase Baja (esclavo), tal y como un padre educa a su hijo.
El esclavo va evolucionado con nuevas artes y se va convirtiendo en trabajador de las artes[5].
“Pues si hay que contar con seres humanos disponibles para ser usados, su producción tiene que estar planificada de tal modo que al menos una cosecha selecta de cada nueva generación resulte moldeable y eficaz para los fines de los políticamente adultos”[6] Para seguir teniendo el control sobre los evolucionados esclavos había que mantenerlos en mejores condiciones.
Siguen transcurriendo los años en esta isla y como también van evolucionando todos los pobladores de esta isla, se ven ya en conflictos al haber olvidado las razones por las que eran una sola isla y los bienes de los que lograba satisfacerse ya no son suficientes. Los políticos pierden poco a poco su poder y tienen que ir en búsqueda de nuevas islas para seguir gobernado. La isla se divide nuevamente pero esta vez, los hombres y las mujeres van en búsqueda de nuevas islas para establecerse en las que tienen las mismas necesidades e intereses.
Al abandonar su isla y querer establecerse en otra, las demás islas se ven en las mismas situaciones pues sus historias son paralelas. Y es entonces que las todas las islas  se ven en guerras por la mejor isla flotante.
Surgen así innumerables choques entre culturas, hay muchas muertes: por las mismas guerras y por las nuevas enfermedades en las que las islas son vulnerables. Las islas se defendían como podían hasta que nuevamente se vieron unidas unas con otras por tener objetivos o enemigos en común.
Y la historia se tiende a repetir. El mundo se vuelve a dividir en islas uniendo a los hombres y mujeres. Los hombres se educan unos a otros. Se eligen gobernantes. Los gobernantes son justos al principio, luego se corrompen. Vuelven los amos y esclavos. Se educa a los esclavos. Los esclavos evolucionan. Existen conflictos por las necesidades y los recursos. Los habitantes de la isla inmigran. Las demás también y las islas vuelven a pelear por la mejor isla flotante. Los grupos se vuelven a dividir y a unir...
Y nuevamente se repite el ciclo.
“En la medida en que organiza la capacidad de convivir de los últimos, tienen que hacer una apuesta con muchas pretensiones, para la que no hay precedentes; se enfrena a la tarea de hacer, a partir de la masa de los últimos una sociedad de individuos que, en adelante, tomen sobre sí el ser mediadores entre sus ancestros y no descendientes.”[7]



Conclusión
En el mismo barco. Todos los habitantes de este mundo estamos en el mismo barco. Todos somos igual de responsables de lo que pase en nuestro planeta y por lo mismo, todos navegamos en mares de problemas y soluciones.
Peter Sloterdijk, con sus tres formaciones nos mostró al hombre:
1.    En el ancho mundo, existen muchos tipos de barcos y cada individuo escoge cuál abordar. Subimos al barco todos los que tenemos en común el mismo objetivo: llegar un mismo sitio y para lograrlo es necesario de que cada uno de nosotros contribuya con algo en las labores.
2.    Para tener en orden a la tripulación se nombra a un Capitán, el cuál tiene que hacernos llegar hasta el objetivo. Mientras navegamos, podemos encontrarnos en terribles tormentas. Corremos el riesgo de naufragar en cualquier momento si no nos apoyamos entre todos. Si nos topamos con otros barcos, debemos elegir entre irnos en paz o comenzar una guerra y eso dependerá de los intereses de la tripulación.
3.    Finalmente, después de mucho navegar, llegamos a tierra y nuevamente decidimos si volver a embarcar o permanecer en tierra.
El hombre se encuentra siempre en el mismo barco, se halla en las mismas situaciones que los demás hombres y tiene que buscar el modo de llegar hasta su objetivo.

Bibliografía
Sloterdijk Peter, “En el mismo barco”, Editorial Siruela.
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[1]Peter Sloterdijk, “En el mismo barco”, Editorial Siruela, pp. 20
[2] Sloterdijk nos hace pensar así en la sociedad, pues esta se separa para diferenciarse de las de las otras sociedades que no tienen nada en común con ella.
[3] Peter Sloterdijk, op. cit. … pp. 34
[4] Como los que dicen tener contacto con Dios.
[5]Arquitectos, pintores, escultores, letristas, músicos, bailarines.
[6] Peter Sloterdijk, op. cit. … pp. 60
[7] Peter Sloterdijk, op. cit. … pp. 102 y 103.

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